Los sistemas de desempate
citados anteriormente son los más usuales en la práctica
de torneos. No obstante, existen también otros sistemas de menor
utilización y rango, que permiten cuando menos, en la mayoría
de los casos, deshacer empates que persisten tras la aplicación
de varios de los sistemas más usuales.
1º) Desempate
por los resultados obtenidos contra los primeros clasificados.
Según este sistema,
de aplicación principalmente en competiciones individuales por sistema
de liga, los jugadores empatados son ordenados de acuerdo a las puntuaciones
obtenidas contra los jugadores que en la clasificación final han
obtenido más del 50% de la puntuación máxima posible.
Es un método práctico y bueno, ya que favorece a los jugadores
que mejor han puntuado frente a los más fuertes.
2º) Desempate
por mayor número de victorias.
Este sistema se aplica
generalmente en matchs y competiciones individuales, si bien es posible
también su aplicación en competiciones por equipos. En cierto
modo puede decirse, también, que se trata de una aplicación
del sistema de puntuación pesada, pero
de forma simplificada. Según este sistema, los empatados son ordenados
por el número de victorias en el torneo. El sistema no tiene una
justificación científica, ya que el jugador que tiene mayor
número de victorias, al estar empatado con otro, deberá,
también, tener mayor número de derrotas que él. Pero
por otro lado, puede tener una importancia práctica si lo que se
desea es que las partidas sean muy disputadas y evitar así un excesivo
número de tablas.
3º) Matchs
En competiciones individuales,
cuando sólo la victoria es significativa o si hay un número
limitado de plazas que dan acceso a otra competición posterior,
generalmente de mayor rango, suele ser muy usual desempatar mediante la
celebración de un match o match-torneo entre los empatados (dependiendo
de que estos sean dos o más, respectivamente), a un número
limitado de partidas, supeditando en tales casos las puntuaciones obtenidas
por la mera aplicación de los sistemas de desempate, al resultado
del match o match-torneo.
4º) Desempate
por colores y resultado particular o menor resultado
En competiciones individuales,
dando prioridad al conductor de las piezas negras, y en competiciones por
equipos, dando prioridad al equipo cuyo primer tablero condujo las negras.
Este suele ser, generalmente, el último sistema a aplicar, basado
exclusivamente en la teórica ventaja del blanco en toda partida
de ajedrez. Cuando se aplica este sistema, generalmente suele ir precedido
del resultado particular entre los empatados, y, sólo si persiste
el empate al aplicar este último, decidir por el color de las piezas.
5º) Suma de la
valoración de los oponentes
Se suma el número
de valoración inicial de los oponentes y tienen mejor desempate
quien suma menos puntos. En este sistema se presume que hace mejor competición
el que se ha enfrentado a jugadores supuestamente más fuertes. El
problema de este sistema es que sólo es útil en torneos en
los que todos los participantes tienen valoración, y es totalmente
inútil si en el torneo hay un gran número de jugadores sin
valoración.
6º) Por sorteo
De aplicación
como último sistema, y a pesar de que se utilice en algunas ocasiones,
siempre en casos extremos, este sistema tiene aún menos sentido
que el recurrir al resultado y color en el encuentro particular entre los
empatados, como resulta fácil de comprender. La única aplicación
práctica que se le puede ver es en torneos suizos, y en los que
puestos de la clasificación final no afectos a premios, y aún
en este caso se podría recurrir al mero orden alfabético,
como se indicó en el carácter de los sistemas de desempate.