Su juego se caracterizó por la gran originalidad de sus ideas, lo que en ocasiones le perjudicó a la hora de conseguir victorias. Publicó una serie de artículos con partidas en las que jugaban dos ajedrecistas imaginarios: Attakinsky y Defendárov.
Pero si hoy en día es famoso Alapín es por su contribución a la teoría de aperturas, en la que defendió una línea que no se suele jugar, aunque puede dar muchas sorpresas:
Apertura Alapín:
1.e4 e5 2.Ce2 Cf6 3.f4 (se plantea la estructura del Gambito de Rey) Cxe4 4.d3 Cc5 5.fxe5 d5 6.d4 Ce6 7.Cf4 c5 8.Cc3