Blackburne destacó por su facilidad para jugar a la ciega. Intervino en torneos con suerte variada. Ganó el fortísimo torneo de Viena de 1873, en el que venció empatado a puntos con Steinitz, aunque en sus enfrentamientos salió victorioso Blackburne. También superó a Anderssen. A los 27 años ganó su primer campeonato británico. Quedó campeón en Berlín 1881 y segundo en Manchester 1890, por detrás de Tarrasch. Siempre quedaba bien en los torneos, entre los seis primeros, y durante toda su vida estuvo entre la élite mundial. Gano su último torneo británico en 1914, a los setenta y dos años de edad.
Blackburne quedó muy impresionado por el juego de Morphy, que despertó admiración en su viaje por Inglaterra. Ganó encuentros individuales a Bird, Gúnsberg y Zúkertort, y fue derrotado por Steinitz y Lasker.