El torneo de Nueva York de 1924 convocaba
a los mejore jugadores de la época, con Capablanca al frente. Allí fue un
Lasker, ya mayor. Se trataba de un torneo a doble vuelta. El torneo fue un
desastre para Capablanca. Perdió una partida contra Reti, lo que puso fin a
su extraordinario récord de ocho años sin perder una partida.
El torneo lo ganó Lasker, que jugó como
en sus mejores tiempos, y sacó punto y medio a Capablanca.