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Ludek Pachman (1924-2003)

Pequeña biografía

    Ludek Pachman nació en Bezdezem (República Checa) el 11 de mayo de 1924 y murió 6 de abril del 2003 en Nassau, Alemania. Cuenta que aprendió a jugar al ajedrez con su tía, pero según él ella ponía los alfiles en el lugar de los caballos, y viceversa. Paul Keres decía con sorna: «¡por supuesto!, uno necesita tener eso en cuenta al leer sus libros en ajedrez». Pachman ingresó en el club de ajedrez de Cista, una aldea cercana que tenía 900 habitantes y un club con 110 miembros. Fue un escritor prolífico, profesor y compositor de ajedrez que ha iluminado los pasos de los buenos aficionados durante décadas. Sus libros aún son un referente en el mundo del ajedrez, todo un icono del ajedrez mundial.

    Entre los años 1945 y 1968 Pachman jugó gran cantidad de torneos, internacionales. Fue Maestro Internacional en 1950 y Gran Maestro en 1954, siete veces campeón de su Checoslovaquia (la primera en 1946 y la última en 1966), integrante del equipo olímpico checo en ocho ocasiones entre 1952 y 1966, tras asilarse en Alemania la representó en la Olimpiada de Haifa 1976, campeón de Alemania en 1978, ganador de tres zonales, y participante en cuatro interzonales consecutivos, seis en total, el primero en Saltsjöbaden (Suecia) 1948 y el último en Manila en 1986, y hasta 15 primeros puestos en torneos internacionales. El séptimo lugar en el interzonal de Portoroz 1958 fue su puesto más cercano para llegar a las fases finales del campeonato del mundo, pero solo se clasificaban seis a la siguiente fase.

    Pachman confraternizó con Aliojin, en el torneo de Praga de 1943, durante la Segunda Guerra Mundial. Pachman tenía 18 años y Aliojin era ya un mito del ajedrez. Pachman había ganado una partida brillantemente, y Aliojin le invitó a su mensa para hacer comentarios a cerca de la partida. Elogió sus jugadas y analizó algunas variantes ocultas. La invitación para analizar con él se repitió en días sucesivos. Pachman contaba cómo le gustaba analizar con él, pero al poco tiempo notó que a Aliojin le irritaba que discutiera sus opiniones, y se limitó a escuchar al campeón mundial, disfrutado enormemente con ello.

    Pachman también tuvo una estrecha relación con otro de los grandes, este en sus comienzos, Bobby Fischer. Fue en Chile, torneo de Santiago 1959 y Argentina, torneo de Mar del Plata 1960. Se ha contado mil veces la anécdota de cómo conoció a Fischer. Al parecer Fischer le pidió que le tradujese las condiciones del torneo de Santiago de Chile. Fischer, que había llegado acompañado de su madre, quería que el organizador le consiguiese una habitación «por lo menos a diez millas de distancia»; y cuando se enteró del premio, mucho más bajo de lo que él quería, estuvo a punto de abandonar Santiago. Puede que la anécdota sea cierta, aunque parece un poco raro que Pachman no conociese a Fischer cuando coincidieron el año anterior en Portoroz.

    Pachman cuenta que en el torneo de Santiago de Chile de 1959, Fischer aleccionó al maestro colombiano Luis Augusto Sánchez con una mejora en una línea que el propio Pachman le había mostrado. Pachman no se enfadó con el jovencísimo Fischer, que había traicionado su confianza, lo consideró como una travesura inocente, Sánchez procedió de acuerdo al consejo de su amigo y ganó la partida y el premio de brillantez del torneo. Al día siguiente, antes de la ronda, Fischer vio a Pachman conversando con el chileno Carlos Jáuregui, y quiso saber si Pachman se había «vengado» y había preparado a Jáuregui. No era verdad, pero Pachman se percató de que ese día jugaban su acompañante y Fischer, y lejos de negarlo, aceptó haber preparado «y muy bien» al maestro chileno. Asombrosamente, Fischer jugó muy nervioso, desconfiando de sus jugadas y preguntándose a cada momento dónde estaba la mejora preparada por Pachman. Fischer jugó muy por debajo de su nivel y fue derrotado con facilidad, el torneo terminó con la victoria de Pachman e Ívkov.

    En la olimpiada de Tel Aviv de 1964 Pachman jugó la variante Steinitz del gambito de rey en la última ronda frente al vigente campeón soviético Leonid Stein. El juego de Pachman irritó tanto a Stein que le llegó a decir: «usted está insultando a la escuela soviética de ajedrez, y esto tendrá consecuencias cuando llegue a Praga». A pesar del resultado final no parece que se arreglase el resultado.

    En asamblea de la FIDE que se organizó en la olimpiada de Lugano 1968 la Unión Soviética quería expulsar de la FIDE a Sudáfrica por el apartheid. Pachman propuso expulsar a la URSS de la FIDE y el Pacto de Varsovia por la invasión de Checoslovaquia y los soviéticos tuvieron que retirar la propuesta. Poco después ganó el torneo de Atenas 1968, y al regresar a Praga le encarcelaron.

    Pachman fue muy conocido como activista antisoviético tras la «Primavera de Praga»: la invasión soviética de Checoslovaquia de 1968. Antes, había sido un comunista convencido y pasó al polo opuesto. Estuvo en la cárcel varias veces, por razones políticas. Fue brutalmente torturado. En la Nochebuena de 1969 le dijeron a su esposa Euzenie (se habían casado en 1946) que Pachman probablemente iba a fallecer. Sólo se le permitió asilarse en Alemania tras un intento de suicidio. Se refugió en Múnich el 28 de noviembre de 1972,  adquirió la nacionalidad alemana y se convirtió en un feroz crítico del gobierno checoslovaco de entonces. Por su extraordinaria oratoria dio numerosas conferencias mostrando la barbarie de los gobiernos comunistas. No obstante, esto también le traía problemas con las personas que intentaban ayudarle en Alemania. Tras la llegada a Alemania Pachman fue boicoteado frecuentemente por los países del Este. No dejaron de perseguirle hasta que no se clasificó para el Interzonal de Manila de 1986. Tras la caída del muro de Berlín y la «Revolución de Terciopelo», en noviembre de 1989, volvió a su patria natal y recuperó su nacionalidad checoslovaca, pero tampoco le convenció el rumbo que tomaba la nueva Checoslovaquia. En 1998 recuperó su nacionalidad alemana y volvió, para pasar sus últimos años, a Alemania.

    Además de un extraordinario jugador Pachman también es conocido como escritor de ajedrez. Algunas de sus obras como «Partidas decisivas» fueron  escritas en prisión, lo que sirvió que algunos colegas más fuertes hicieran la cruel broma de que debía ir a la cárcel por sus libros de apertura. Dos de sus primeras obras, «Estrategia moderna en ajedrez» y «Táctica moderna en ajedrez» tienen una importancia extraordinaria. Sus libros de aperturas marcaron toda una época en el estudio del ajedrez entre aficionados.

    Pachman era un tipo de apariencia frágil y alegre. Un hombre muy inteligente, hablaba con fluidez varios idiomas, entre ellos el castellano, y un excelente orador.


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