13.2. El árbitro actuará en el mejor provecho de la competición. Se asegurará de que se mantengan unas buenas condiciones de juego y de que los jugadores no sean molestados. Supervisará el desarrollo de la competición.
13.3. El árbitro observará las partidas, especialmente cuando
los jugadores estén apurados de tiempo, exigirá el cumplimiento
de las decisiones que haya adoptado y, cuando corresponda, impondrá
sanciones a los jugadores.
13.4. Las sanciones que puede imponer el árbitro incluyen:
(a) una advertencia,13.5. El árbitro puede conceder tiempo adicional a uno o ambos jugadores en caso de desorden ajeno a la partida.(b) añadir tiempo en el reloj del adversario,
(c) restar tiempo en el reloj del infractor,
(d) declarar la partida perdida,
(e) la expulsión de la competición.
13.6. El árbitro no puede intervenir en una partida para indicar el número de jugadas realizadas excepto en aplicación del artículo 8.5., cuando al menos uno de los jugadores ha empleado todo su tiempo. El árbitro se abstendrá de informar a un jugador de que su adversario ha hecho una jugada, o de que ha olvidado pulsar su reloj.
13.7. Los espectadores y jugadores de otras partidas no pueden hablar o interferir de cualquier otro modo en una partida. Si fuera necesario, el árbitro puede expulsar del local de juego a los infractores.