El 1 de julio de 1997 entrarán en vigor las nuevas leyes del Ajedrez de la FIDE.
Con los borradores de las primeras reuniones de la Comisión de Reglas realizadas a tal efecto, en noviembre de 1995, comenzó el trabajo de revisión de las leyes. Basado en comentarios de distintas federaciones, se envió un nuevo borrador a todas las federaciones, volviéndose a reunir la Comisión de Reglas en el Congreso de Ereván (Armenia, 29-IX a 2-X, 1996).
El objeto principal de la Comisión de Reglas era el de integrar las leyes del Ajedrez para todas las modalidades de ajedrez: ajedrez «normal», final de partida a caída de bandera, ajedrez rápido y ajedrez relámpago. Por ejemplo, anteriormente sólo se especificaba que el reloj debía ser accionado con la misma mano que movía la pieza en los reglamentos para ajedrez rápido y ajedrez relámpago.
Con los nuevos tipos de relojes electrónicos se han incorporado nuevos límites de tiempo, de forma particular para los métodos de «tiempo añadido» (Fischer y Bronstein). El cambio más importante es que una jugada queda completada después de que el jugador ha detenido su reloj y ha puesto en marcha el de su adversario. Otra regla importante es que a un jugador se le debe permitir siempre detener su reloj y poner en marcha el de su adversario.
Antes había muchas controversias cuando un jugador se presentaba con una hora de retraso ante el tablero. Para decidir que se había sobre pasado el límite de una hora, ¿debía tenerse en consideración la hora oficial programada o la hora real de comienzo de la partida? En el Congreso de Ereván se decidió que, en adelante, la decisión se deberá tomar con relación a la hora estipulada oficialmente.
En muchos torneos se están utilizando tableros de demostración que muestran las posiciones reales a través de pantallas y monitores. Se decidió que se permiten en la sala de juego tanto pantallas como monitores o tableros de demostración que muestren la posición actualizada sobre el tablero, así como las jugadas. Sin embargo, el jugador no puede reclamar basándose en ninguna prueba obtenida de este modo.
En lo que respecta a la anotación de las jugadas, hay un cambio radical y dos nuevos artículos:
1.- Si así lo desea un jugador puede responder a la jugada de su adversario antes de anotarla. Deberá anotar su jugada previa antes de hacer otra.Muchos jugadores tienen la costumbre de ocultar sus planillas, tapando una jugada con una pluma, bolígrafo o reloj de pulsera. A partir del 1 de julio de 1997, la planilla deberá estar visible para el árbitro en todo momento.2.- Ambos jugadores deberán anotar en su planilla la oferta de tablas, que serán señalada como (=).
3.- Si debido a razones físicas o religiosas, un jugador es incapaz de anotar, al comienzo de la partida se le deducirá parte de su tiempo estipulado, siendo el árbitro quien determine cuánto.
Si un jugador reclama tablas por triple repetición, deberá parar inmediatamente ambos relojes. No le está permitido retirar su reclamación. ¿Qué ocurre si la reclamación es incorrecta?.
Para esto, me gustaría recordar la lectura de las viejas reglas. Hasta 1979, el jugador hacía una reclamación pero no le estaba permitido parar su reloj. Por tanto, el reloj seguía funcionando cuando el árbitro verificaba la reclamación. Si entre tanto el jugador sobrepasaba el límite de tiempo, perdía la partida. En 1979 se decidió que se permitiera al jugador detener su reloj. Si la reclamación era incorrecta se añadían 5 minutos a su tiempo. Si a un jugador le quedaban menos de 5 minutos en el momento de la reclamación, perdía la partida.
Desde el 1 de julio de 1997, la regla dice: si la reclamación resulta incorrecta, el árbitro restará la mitad del tiempo que le quede al reclamante, hasta un máximo de tres minutos, y añadirá tres minutos al tiempo que le quede al adversario.
Esto significa que si un jugador dispone de más de 6 minutos, se le descontarán tres minutos. Si a un jugador le quedan menos de 6 minutos, se le descontará la mitad de su tiempo. En el caso de que un jugador disponga de, por ejemplo, 4 minutos en el momento de la reclamación, se le descontarán 2 minutos de su tiempo. En todos los casos, al adversario se la añadirán tres minutos de tiempo extra.
La partida es tablas cuando se ha alcanzado una posición a partir de la cual no se puede alcanzar el mate con ninguna serie de jugadas legales, incluso jugando de la forma más torpe. Esto finaliza automáticamente la partida. El artículo tiene en carácter más general que antes. En las antiguas reglas se describían diversas posiciones. Por supuesto, dichas posiciones pueden suponer aún una buena ayuda para los árbitros principiantes.
El artículo 10.2, referente al final de la partida a caída de bandera es probablemente el artículo más difícil. Les daré el texto completo del artículo:
Si el jugador tiene menos de dos minutos en su reloj, puede reclamar tablas antes de que caiga la bandera. Detendrá ambos relojes y requerirá la presencia del árbitro.
a) Si el árbitro aprecia que el adversario no intenta ganar la partida de forma normal, o que no es posible ganar de forma normal, puede decidir que la partida sea tablas. En cualquier otro caso, pospondrá su decisión.Durante la Olimpiada de Ereván ya fue utilizado este artículo y todas las protestas tuvieron que ver con lo mismo. El problema es que, de hecho, tenemos dos situaciones diferentes:b) Si el árbitro retrasa su decisión, se le pueden conceder dos minutos de tiempo extra al adversario y la partida continúa en presencia del árbitro.
c) Habiendo pospuesto su decisión, posteriormente el árbitro puede declarar la partida tablas, incluso después de que haya caído la bandera.
* La primera es cuando el adversario no hace ningún esfuerzo por ganar de forma normal; aparentemente repite jugadas esperando que su oponente sobrepase el límite de tiempo.Los siguientes son artículos nuevos:** La segunda es cuando no es posible ganar por procedimientos normales, en cuyo caso hay una posición de tablas sobre el tablero y el árbitro tiene que decidir que la posición es tablas. Puedo imaginar que esto suponga una labor muy difícil para muchos árbitros.
No se permite a los jugadores abandonar el «local de juego» sin permiso del árbitro. Se entiende por local de juego al recinto constituido por la propia sala de juego, las salas de descanso, las de refrigerio, áreas de fumadores y otros lugares designados por el árbitro. Al jugador que esté en juego (al que le corresponde jugar) no le está permitido abandonar la sala de juego sin permiso del árbitro.
Un jugador que se niega persistentemente a cumplir con las leyes del Ajedrez, pierde la partida. El árbitro decidirá el resultado del adversario.
En los congresos de París y Ereván tuvimos largas discusiones acerca del anuncio de la caída de bandera. ¿Es responsable de esto sólo el jugador, o puede también el árbitro proclamar la caída de bandera?
Finalmente se decidió que en ajedrez rápido y en ajedrez relámpago, el jugador es el único responsable y que el árbitro no puede interferir en este asunto, pero en todos los demás casos se permite al árbitro proclamar la caída de bandera.
El ajedrez rápido y el ajedrez relámpago se definen como sigue:
Una partida de ajedrez rápido es aquella en la que todas las jugadas deben hacerse en un tiempo fijo entre 15 y 60 minutos.
Una partida de ajedrez relámpago es aquella en la que todas las jugadas deben hacerse en un tiempo fijo menor que 15 minutos.
Me gustaría mencionar dos propuestas que no fueron aprobadas. La Comisión de Árbitros de la Federación Rusa de Ajedrez propuso que los jugadores se dieran la mano antes y después de la partida. La mayoría de los miembros de la Comisión de Reglas opinaban que no podemos forzar a los jugadores a hacerlo.
La Comisión para las Composiciones de Ajedrez (PCCC) propuso que las leyes del Ajedrez mencionaran que no se aplicará la regla de las 50 jugadas para estudios (composiciones) de ajedrez. El dictamen de la Comisión de Reglas fue que las leyes del Ajedrez cubren sólo el ajedrez sobre el tablero. Si la PCCC desea no aplicar la regla de las 50 jugadas para composiciones de ajedrez, está autorizada a hacerlo.
Finalmente, quiero citar la gran cooperación de todos los árbitros que asistieron a las reuniones de la Comisión de Reglas. Todos respetaron las opiniones de los demás. Espero que hayamos hecho unas buenas reglas, aunque soy consciente de que incluso éstas pueden ser mejoradas.